Por Mario de los Reyes - España
Una tarde muy desapacible que invitaba a todo, menos a ver toros. Pero a pesar de ello la afición nos puede y ahí estuvimos como un clavo. Una cosa que me gustó mucho es que había varios aficionados catalanes, a pesar de prohibirles ahí los festejos taurinos, no desisten y siguen acudiendo a las plazas de toros.
La impresión que hoy se habrán llevado no ha sido la más gratificante, ya que su novillero Abel Robles, estuvo muy desacertado con el verduguillo y su primer oponente fue devuelto a los chiqueros después de escuchar los tres avisos. Me dio mucha pena el joven espada catalán, ya que aparte de que está pasando un mal momento y las pocas opciones que tiene, no debe ser fácil vivir en tierras catalanas defendiendo la tauromaquia.

Daniel Menes al natural
La novillada de Sánchez Herrera, vino muy en el tipo de Aldeanueva. Animales magníficamente presentados, sobre todo los tres últimos eran auténticos toros de cualquier plaza de segunda categoría. Y después salieron dos novillos con muchas posibilidades, en el lote curiosamente de Daniel Menes. Que dejó apuntes en su primero, sobre todo en dos series al natural, pero sin terminar de redondearse. Luego se le vio bastante acelerado y sin templarse nada. Se dejó enganchar mucho tanto los capotes como la muleta, es verdad que es novillero y tiene que demostrar ganas, pero estas cosas debe mejorarlas.
Al que personalmente pienso que se les ha dado muchas posibilidades ya y se le está pasando el arroz, fue al veterano Miguel Maestro. Es verdad que ninguno de sus novillos fueron para tirar cohetes, pero debíamos de exigirle mucha más firmeza y mando, algo que con los años que lleva debería haber aprendido.
.jpg)
