Por Jean-Charles Olvera - Francia
La plaza de Bayona abrió sus puertas ayer con la tradicional corrida de Fiestas, ahora llamada “corrida blanca”.
Un color que recuerda las prendas que llevan los “festayres” que las celebran al estilo Pamplona, con ropa blanca y pañuelo rojo.
Y de rojo se tiño la corrida blanca tras la terrible cogida del peón Morenito de Arles al terminar su segundo par al quinto toro de la tarde, quedando atrapado tras una primera cornada en el muslo de una pierna, y una segunda en el muslo de la otra cuando cayó a la arena, más una tercera en los testículos. El grito que oímos cuando Morenito llegaba al callejón fue escalofriante, adivinando la gravedad de sus heridas. Fue transportado de inmediato a la enfermería de la plaza y operado por el cirujano para estabilizarlo. Siguió la lidia Clemente con un toro que se desfondó, una de las tónicas de la tarde, cortándole una oreja anecdótica tras pinchazo y entera baja.
Transportaron después a Morenito a la clínica Belharra de Bayona y la corrida siguió tras casi una hora de espera, yéndose parte del público que cubría más de media plaza, cayendo la noche.

Morenito de Arles gravemente herido. Foto: El Juanito, Mundillo Taurino
Esa corrida blanca también era un sentido homenaje a los toreros franceses. De ahí que los burladeros de la plaza del barrio de Lachepaillet se llenaron de menciones en español, francés y portugués, los tres idiomas taurinos más importantes, rindiendo homenaje a los “Toreros de Francia” a los cuales también se añadió en lengua vasca, la plaza de Bayona siendo vasca y gascona, de ahí un original “Frantziako toreroak”. Una iniciativa del director de la plaza Olivier Baratchart, antiguo novillero vasco francés que en su juventud supo lo duro que era ser torero con carnet galo.
Los tres matadores que hicieron el paseíllo fueron por lo tanto franceses, con Juan Leal abriendo paseíllo, al que acompañaron Clemente y Adriano (Adrien Salenc) que se las vieron con toros jienenses de Román Sorando, origen Juan Pedro Domecq, los tres últimos más cuajados.
Un conjunto de toros de juego variado, con cierta nobleza áspera pero recorrido corto. Mejores el segundo, que aprovechó Clemente aunque inició su faena con cierta precipitación, parándole después y sacando tandas de buena sintonía (oreja) y el cuarto que se desplomó poco a poco en la muleta de Leal, que intentó distancia y cercanías, conectando con los tendidos pero menos a los pocos aficionados que quedan (oreja con doble vuelta inútil). Adriano se alzó cortando su propio apéndice al último de la tarde en una faena a toro desrazado al que mató de entera desprendida.
Poco sabor tuvieron las cuatro orejas cortadas, el público parecía más desorientado que otra cosa, poco aficionado, regalando algunas orejas tras series de poco fondo y enteras caídas tras pinchazos. ¿Qué será cuando vengan Roca Rey y Marco Pérez en la corrida goyesca azul del próximo viernes 4 de septiembre y hagan sus faenas a modo?
Clemente, sin duda el más interesante de la terna de esta tarde, salió a pie tras sus dos orejas, una en cada toro, sin puerta grande, respetando a su peón Morenito, que por cierto también fue un “Frantziako toreroak” tras tomar su alternativa en Arles un 10 de septiembre de 2000, dejando el oro por la plata en 2005.
Uno de los más ilustres peones franceses hoy en día, quien estuvo en cuadrillas de varios matadores galos y españolas en las del “Pirata” Padilla y de Emilio de Justo entre otras, además de ser un entrañable paisano cuando vuelve a ser Rachid Ouramdane. Un Morenito al que desde aquí deseamos una pronta recuperación.
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