Por Pepe Estévez - España
Por una noble causa, una vez más, el toreo se volcó. Prácticamente llenos los tendidos de la funcional plaza de toros cubierta de La Flecha, a escasos kilómetros de Valladolid.
La causa era recaudar fondos para la Asociación de Esclerosis Múltiple. Hasta ahí todo perfecto, y más si en los tendidos se ven muchas caras jóvenes. Sin embargo, casi toda la tarde trascurrió por los derroteros del tedio. Faltó la materia prima, el Toro, un encierro con el depósito de fuerza y de raza en la reserva, en números rojos. Cuando se cae el Toro se cae la Fiesta. La combinación perfecta, Toro, Torero y Público, pero cuando falta alguno de los ingredientes… en este caso el Toro, se cae el tinglado como un castillo de naipes.
Sin embargo, sobre la bocina, saltó la liebre. “Cerecillo” de Juan Manuel Criado, un animal con alto caudal de bravura, si bien es cierto una sola entrada al caballo, fue un torrente embistiendo en la muleta, bravo como un tejón. Frente a él, un novel francés, con la hierba en la boca, con hambre, El Rafi, estuvo en novillero, sin dejar pasar la ocasión. Le dio fiesta por ambos pitones, no era fácil estar a la altura, gran actuación de El Rafi, ojalá le sirva. Se juntaron los tres ingredientes mágicos, Toro, Torero y Público.
PostData, no es una crónica al uso, es un parecer, en el festejo se anunciaron novillos de Juan Manuel Criado para, Fandi, Cayetano, Emilio de Justo, Pablo Aguado, Toñete, además de Rafi.
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