Por Jorge Eduardo - México
Y remató el calendario de la tauromaquia ecatepense con un festejo a la altura de su tradición taurina.
Mientras Francisco Martínez lidiaba al primero de su lote, desde los tendidos de la plaza portátil se escuchó el grito de un aficionado que exclamó: “mejor que en San Pedro”. Si bien el guanajuatense actuó en las dos plazas de Ecatepec (Estado de México) en un lapso de dos meses, dando pie a la comparación, también es cierto que el grito conlleva más que una mera opinión taurina.
San Pedro Xalostoc y Santa Clara Coatitla son localidades vecinas, pertenecientes al hiper poblado municipio de Ecatepec, referencia de la periferia de la capital mexicana y lugar común al hablar de las virtudes y, sobre todo, de las problemáticas que enfrentan quienes viven y transitan allá donde la mancha urbana se ha desbordado sin orden ni planeación. Sin embargo, detrás de todos esos chistes y lugares comunes, subsisten complejos sistemas de articulación social mediante los que se reivindica la resistencia de aquello que ya estaba antes de la explosión demográfica: los pueblos originarios.
Con motivo de la corrida de San Pedro Xalostoc, exploramos el sistema de cargos, la existencia de las comisiones taurinas, las dinámicas que este sistema conlleva al interior de la comunidad y el elemento de arraigo y orgullo que sostiene a los festejos taurinos como cereza del pastel de un elaborado calendario festivo en torno a la fiesta patronal. Santa Clara es, por supuesto, muy parecido. Sin embargo, tienen su forma de hacer las cosas, su concepto de la fiesta brava y de su fiesta en particular, y, al gritar “mejor que en San Pedro”, también se reivindica cómo se hacen las cosas de su lado de la autopista México-Pachuca, arteria que separa un pueblo del otro.
Santa Clara Coatitla ha tenido un slogan a lo largo del tiempo: “donde el toro es toro”. Esa ha sido una de sus características, el acento torista de su feria taurina. Al mismo tiempo, mientras que en San Pedro colaboran muy de cerca con las empresas taurinas convencionales, en Santa Clara la organización es más bien autónoma, de la mano de la comisión y sus integrantes, entre los que destaca el rejoneador Óscar Matchain.
Previamente, en la presentación del cartel que se realizó en el Museo del Pulque y las Pulquerías de la Ciudad de México, el señor Rafael Tecuatl, presidente de la comisión taurina de Santa Clara, declaró al colega Fermín Josep que el amor, el gusto y la afición por la tauromaquia es tan intenso, que sin corrida no hay fiesta. Un amor que se ha transmitido de generación en generación y que conecta a la comunidad directamente con sus raíces, con ese regusto bucólico que con muchas dificultades sobrevive en torno al Cerro Gordo. Ahí, casi simbólicamente, se conservan a la vez las corridas de toros, la ganadería brava que lleva el nombre del cerro y que oficialmente continúa asentada en sus faldas y el pulque curado de tuna tradicional de la región.

Paseíllo al pie del Cerro Gordo
En fin, que después de no realizarse el año pasado, el lunes 17 de agosto en punto de las 16 horas se reanudó la tradición coatlense. La temida lluvia que siempre amenaza a este festejo no se hizo presente y pudimos disfrutar de una tarde nublada y fresca, en la que no nos salvamos de una que otra tolvanera. La plaza portátil de la cancha del Gallito fue insuficiente para recibir a toda la gente que acabó por acomodarse en las faldas del Cerro Gordo y hasta sobre los postes de la vía de alta tensión que pasa a un costado de la plaza.
Como inicio de fiesta, el aspirante David Juárez lidió a un becerro débil y soso de Joaquín Aguilar, que lo dejó estar pero sin permitirle desplegar su tauromaquia a cabalidad. A pesar de ello y del natural verdor del muchacho, consiguió buenos momentos en los doblones iniciales y en redondo por ambos pitones. Se le complicó la suerte suprema y escuchó una ovación.
A continuación, los alternantes del festejo formal partieron plaza y dieron pie a que el rejoneador Emilio Cano se las viera durísimas ante un cárdeno bravucón y de mucho cuajo. Un feo arreón a Rafa Romero y otro a su matador cuando echó pie a tierra fueron todo el juego del primero de San Marcos, que se aquerenció sin remedio después del primer rejón de castigo.
A pie actuó el aguascalentense Juan Pablo Sánchez, quien se asentó a la verónica con el segundo de la tarde, más discreto de presentación, y que fue quizás el de mejor juego de la tarde. Poco a poco se le acabó el gas a la res jalisciense, por lo que la faena pasó de unos largos naturales casi en los medios rematados con bellos desdenes, a unos templados pasecitos de trazo corto. Mató de tres cuartos de estocada para cortar una dadivosa oreja.
Con el cuarto, un toro más hecho pero definitivamente parado y desfondado, Juan Pablo cumplió y ejerció con la toledana con vistosidad y elegancia, que le valieron otra oreja como de compromiso.
Francisco Martínez echó por delante al altísimo negro bragado bautizado Espartaco, que puso en aprietos a Daniel Morales, a quien tumbó estrepitosamente. El de San Miguel cuajó un serio tercio de banderillas que prendió a la afición ecatepense. En el último tercio, el toro de nuevo fue de más a menos, tuvo una entonada primera parte en los tercios, en la que aparecieron los muletazos mejor logrados de la faena. El remate de la misma fue de plano en la querencia, con momentos emocionantes como el cambiado por la espalda en un palmito de terreno que parecía imposible. Estuvo muy desacertado con los aceros y perdió uno o, ya viendo el listón, quizás dos premios.
El quinto y último de la tarde fue el que desentonó notoriamente en cuanto presencia con el resto de sus hermanos. Martínez no consiguió demasiado del brocho y bajito cierraplaza, que no tenía nada de recorrido. Solo lució, de nuevo, con los palitroques, en una tardes más redondas que le he visto cubriendo ese tercio.
Así ocurrió Santa Clara 2026, uno de los baluartes taurinos de la capital que, visto lo visto, crece y se agiganta en importancia ante las dificultades que atraviesa la tauromaquia. No solo es Santa Clara, sino también San Pedro Xalostoc, comunidades casi inmediatas a la Ciudad de México en las que la tauromaquia continúa con fuerza en el ánimo de ambas comunidades. Quienes estamos en torno del mundillo taurino debemos reconocer el lugar y la trascendencia de la periferia sin la que estaríamos decisiva e irremediablemente sin toros. Ojalá que nos demos cuenta de lo importante que es buscar la consolidación del Ecatepec taurino…
…Antes de que sea tarde…
Festejos para este fin de semana: 23/agosto: Tetepango, Hidalgo: 4 de Xajay para Juan Pablo Sánchez y Sebastián Ibelles. 23/agosto: Chicavasco, Hidalgo: 6 de Marco Garfias para José Mauricio, Luis David Adame y Emmanuel Cuenca. ¡Nos vemos en los toros!
Galería en #LaSuerteSuprema: Santa Clara Coatitla no se quedó atrás con su corrida de feria – La suerte suprema
.jpg)
