Por Jean-Charles Olvera - España
La corrida de Palha de esta tarde fue interesante en su conjunto.
Bien presentada, dura y peleando en los caballos, estos toros portugueses empujaron también con los riñones como el abreplaza ‘Barberito’ y sobretodo el quinto, ‘Camarito’, que quedó encelado en el peto durante minutos en su primer puyazo.
En el último tercio, mantuvieron la emoción, con transmisión, destacando nuevamente el primero y el quinto (ambos ovacionados en el arrastre), estos dos con algún pitón que en otras manos más exigentes y seguras, hubieran valido triunfo. Los otros toros, si bien no rompieron, dejaron rastros de casta y de nobleza, menos el último, único deslucido del lote que, como sus hermanos, se resistió en la muerte, peleando este cierraplaza, hasta el último momento.
Estos ‘Palhas’ propusieron por lo tanto una paleta de cualidades y de interés, que nos hicieron olvidar el frío que bajaba paulatinamente y la tarde noche que caía en el ruedo venteño.
Un lote para el aficionado, que también pudo haber servido a los toreros, pero que fue desaprovechado con matices.
Rafaelillo estuvo desconfiado desde su salida. Un psicólogo taurino diría que se le veía hasta atacado, tenso o desmotivado desde el paseíllo. Una tensión que no rebajó y que le hizo dudar capote y muleta en mano. Una pena ver al gran lidiador y guerrero que es Rafaelillo, errando entre Palhas,… ni con el pico.
Otro Juan Leal se vio, en partes más centrado, imponiendo distancia a su primer toro, pero terminando con su tradicional final tremendista, o más pueblerino, que no gusta en esta plaza sino al público ocasional.
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'Camarito'... no hay quinto malo
Al quinto encastado, el parisino encontró el sitio con un pitón izquierdo que exigía muleta baja, que solo vimos en dos pases, los más jaleados de sus tandas. Encontró el sitio, pero no el ritmo. Dio una vuelta dividida tras petición que desentendió el palco con acierto, tras una entera caída que seguía un tercio de espada con cogida por la chaquetilla, más espectacular que dañina, algo que confundió en la petición.
Sin convencer se fue el capitalino Francisco de Manuel, que quiso pero que no pudo, dejando un buen pitón izquierdo del tercero, el único que le sirvió. Un toreo a contra corriente, en una temporada que no se le anuncia nada fácil. Por lo menos, dejó la gran estocada de la tarde al cierraplaza.
Los toreros, como los toros de hoy, también mostraron una paleta de cualidades y de defectos, pero les faltó coincidir con esa paleta personal de los ‘Palhas’ de esta tarde, que cumplieron con el interés continuo del aficionado. Algo es algo.
Seguiremos este ciclo torista el próximo domingo con los ‘Saltillos’, que serán otra paleta de toros, de sal y de tíos.
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