Llegaba, por fin, Morante a San Isidro y la plaza se llenó de gente y de esperanza.
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Llegaba, por fin, Morante a San Isidro y la plaza se llenó de gente y de esperanza.
Llegó, sí, el esperado y deseado mano a mano programado en la feria, justo en el ecuador de la misma.
Una tarde más de ilusiones, y no solo para los novilleros actuantes, también para los aficionados de verdad.
Soñar cuesta muy poco. Y así se acude a Las Ventas cada día, con los sueños en la mano.
Octava corrida de toros en este San Isidro, con un cartel de gran interés para el aficionado.
Con esa frase mis hijos indicaban que ya iba a empezar la corrida. Le copiaron a Pepe Camacho que así se pronunció en el comienzo de un festival televisado.
Nací en Madrid en Marzo de 1948. Mis primeros trabajos periodísticos los realicé en la crónica deportiva, principalmente en el mundo del fútbol. Más tarde, otras actividades profesionales me alejaron durante mucho tiempo de la labor periodística.