Estamos inmersos en la estación del otoño, también lo estamos, taurinamente hablando, en la Feria de Otoño de Madrid.
Del otoño dicen que hay que cuidarse por aquello de la climatología, para evitar esos resfriados tontos que a tantos les afectan. El otoño es un periodo delicado por la incertidumbre que lo envuelve.
En mi caso personal estoy ‘escondido’ en casa, en periodo de descanso, sin atreverme a violentar la salud con salidas y actos que en otro cualquier caso son y serían completamente normales. A mi me da pereza, miedo también, ponerme en marcha y exponerme indebidamente.
En consecuencia, ni me cruzo ni echo la pata p’alante. Estoy tirando líneas como los toreros malos o ventajistas, quedándose a salvo todo cuanto pueden y más. En casa me siento seguro, arriesgando lo mínimo y evitando que un mal paso pueda propiciar el recibir una cornada.
Se da uno cuenta de cuan serio y auténtico es adquirir el compromiso de que sea lo que Dios quiera. Qué fácil es hacerte conservador en evitación de males y peligros mayores.
Soy consciente de mi conservadurismo, incluso de mi cobardía, y me quedo en casa a salvo o, cuando menos, asumiendo menos peligro que enfrentándome de frente a los afilados pitones, del toro o de la vida.
Pero sufro por no poder ver lo que sucede en Las Ventas aunque sea por televisión -este primer tramo de la feria no están las cámaras-, pero cuento con los ojos de amigos de primera, además de aficionados curtidos, que me darán información cabal de lo que ocurra en el ruedo. Por ahí me entero de lo acontecido en la primera corrida. Por suerte me llegaron mensajes plenos de otoño, preñados de buenos momentos en tarde tan otoñal.

La verdad de Urdiales en pleno otoño
El toreo se hizo presente, al igual que el diluvio, ambos coincidieron durante un tiempo y se pudo comprobar como la fuerza de la naturaleza no fue capaz de borrar la autenticidad del toreo. Urdiales frente a los elementos… y ganó Urdiales y quienes pudieron verle.
Mis 'ojos' en la plaza me fueron contando por wassap:
‘Como no podía ser de otra manera, le han hecho salir a saludar a Urdiales’.
‘Vaya dos tandas de naturales le ha dado’.
‘Gran ovación, mató a la segunda, si no igual algo más’.
‘Vaya quite con el capote de Urdiales, lo ha bordado y la media ha sido de antología’.
‘Muy buena faena. Fallo a espadas. Hubo pasajes mágicos, la verdad. Gran ovación’.
El otoño nos trajo agua, pero también buen toreo. A pesar de no haber ido, me he sentido, como siempre, como un aficionado admirador del buen toreo.
La feria seguirá… toros y toreros y, seguramente, la lluvia se asomará para ver si se sigue toreando como ayer.
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